
En un reino encantado donde los hombres nunca pueden llegar, o quizás donde los hombres transitan eternamente sin darse cuenta...
En un reino mágico, donde las cosas no tangibles, se vuelven concretas.
Había una vez... un estanque maravilloso.
Era una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban peces de todos los colores existentes y donde todas las tonalidades del verde se reflejaban permanentemente...
Hasta ese estanque mágico y transparente se acercaron a bañarse haciéndose mutua compañía, la tristeza y la furia.
Las dos se quitaron sus vestimentas y desnudas las dos entraron al estanque.
La furia, apurada (como siempre esta la furia), urgida -sin saber por qué- se baño rápidamente y más rápidamente aún, salió del agua...
Pero la furia es ciega, o por lo menos no distingue claramente la realidad, así que, desnuda y apurada, se puso, al salir, la primera ropa que encontró...
Y sucedió que esa ropa no era la suya, sino la de la tristeza...
Y así vestida de tristeza, la furia se fue.
Muy calma, y muy serena, dispuesta como siempre a quedarse en el lugar donde está, la tristeza terminó su baño y sin ningún apuro (o mejor dicho, sin conciencia del paso del tiempo), con pereza y lentamente, salió del estanque.
En la orilla se encontró con que su ropa ya no estaba.
Como todos sabemos, si hay algo que a la tristeza no le gusta es quedar al desnudo, así que se puso la única ropa que había junto al estanque, la ropa de la furia.
Cuentan que desde entonces, muchas veces uno se encuentra con la furia, ciega, cruel, terrible y enfadada, pero si nos damos el tiempo de mirar bien, encontramos que esta furia que vemos es sólo un disfraz, y que detrás del disfraz de la furia, en realidad... está escondida la tristeza.





22 comentarios:
Tras un disfraz puede esconderse muchas cosas, tristeza, soledad...
Cuánta razón tienes...
Besitos guapa!!!
Ah, Libra! Me gustó mucho la moraleja que deja ese cuento.
Qué cierto es! No lo había pensado de esa manera...
Un besito, amiga
tengo una cosa pati en mi casita!!!!!
Andá!! Pues sí que es cierto, sí!
Si nos lo paramos a pensar en frío, es verdad!!!!
Los arrebatos desmedidos suelen esconder mucha frustración detrás y puede que también esa tristeza de la que hablas....
Bonita moraleja y qué linda la foto!
Ah, y Bunbury....dios!! me pierdo!! que pena que ahora no pueda oir la música, que en la ofi no tengo altavoces.
He oído ayer por la radio que va a dar una gira....así que...corriendo a por la entradita como está mandao!!!!
BESIS!
Estupenda fotografía, pega mucho con la historia, sobre todo con la tristeza.
Yo creo que tristeza y furia van entrelazadas, al menos yo suelo pasar de una a otra indistintamente y sin pensarlo.
Efectivamente...detràs de la furia se esconde la tristeza. Muchas veces debemos dar paso a la furia para dar cobijo a la tristeza....y llorar lo necesario.
Have fun
Hablando del aragonés herrante y de la furia...
Hay una edición de un par de conciertos que dio con los Héroes que se llama El Ruido y la Furia. A su vez, ése es el título de una novela de Faulker, acerca de la decadencia de una familia sudista, que está inspirado en un fragmento de Macbeth de Shakespeare ("La vida es un cuento relatado por un idiota, lleno de ruido y furia, sin ningún significado").
Para mí la furia está asociada a la venganza y es ruidosa, pero pasajera, mientras que la tristeza es un sentimiento que te acompaña silenciosamente y que no te mueve a oponerte a nadie, sino que puede quedarse contigo por etapas muy largas de tu vida con total aceptación.
Qué preciosa metáfora.
Me encantó. Directa, simple y abrumadora verdad
Un beso
Natacha.
Me ha gustado mucho, y si, el problema es que no todas las personas que te rodean, pueden ser capaces de entender, que debajo de un comportamiento como por ejemplo agresividad, furia, etc. se esconde uno de desamparado, tristeza, frustraciones, de miedo y que al no saber expresar estos últimos son enmascarados con otro disfraz erróneo, que alejara de ti a las personas que tu quieres que se acerquen, pero ellos no pueden ver mas allá del disfraz que llevas puesto.
Guapita, tengo un detallito para vos!!!!!
Ya sabes donde no???
BESIÑOS!!!
Siempre es bueno buscar mas allá de las primeras impresiones, para descubrir la verdad...
Saludos
Chau
La tristeza es muy hábil y adopta múltiples disfraces... A mi me ocurrió que la vestí de ausencia, algo como un traje transparente pero que pesa... Buen texto amiga Libra. Besote, Javi
Qué guapo el cuento, la metáfora...casi siempre se tiende a disfrazar los sentimientos cuando éstos no son positivos, y se suele hacer con otros completamente opuestos, como en este caso.
La música que has elegido para tu entrada, inmejorable.
Un besazo, bonita!
Pues sí Ayshane, en ocasiones nos ponemos un disfraz o una careta...
Es cierto Patry a veces juzgamos ciertas actitudes y no son más que disfraces...
Lo ví, lo ví Ayshane y ya lo he colgado ;)
Yo también creo Chuspi que la tristeza se puede esconder tras la furia o todo lo contrario, tras la apatía, somos tan diferentes las personas...también dependerá de las situaciones...Así que Bunbury, sí ya me había dado cuenta por aquel post de Bunbury que ya te gustaba en su época de Héroes...pues a comprar la entrada, además creo que va a La Coruña ¿no?...
Encantada de verte por aquí Raiña. Hay que conocer o querer conocer a una persona para saber que hay detrás de su furia...
Es cierto Nohelia, supongo que para algunas personas la furia es un escape para la tristeza...
Yo veo la furia littelmore, también algo pasajero, de un momento determinado, sí, quizás por algo que te ha puesto triste o que te parece injusto, aunque no lo asocio siempre con la venganza...pero como tú, también pienso que ante una etapa personal triste pues que el disfraz que adopta la tristeza es un poco el de la apatía, sin poder enfrentarte a los demás...pero también puedo entender que cada persona somos un mundo...
Pues sí Natacha yo también creo que es verdad, que hay personas que esconden la tristeza ante ese disfraz...
En mi opinión Zoraida es que muchas veces no logramos ver que lo que se esconde es la tristeza, pero en otras ocasiones es que la persona en cuestión se niega a quitarse el disfraz...
Jajjaaja Chuspi, he ido, he visto tu simpatiquísimo post y he recogido mi regalito...Ya está colgado...Jo que colección, me encantan...
Verdad Escorpiona, no quedarnos en las primeras apariencias...
J. mares, otro difraz muy usado por la tristeza...ni mejor ni peor, verdad, porque creo que los dos pesan mucho...
Alexana!!!hola guapa, qué tal el veranito...pues que razón tienes, siempre tendemos a esconder nuestro sentimientos, y vemos la tristeza como algo negativo, cuando no debería ser así...por supuesto que lo ideal es no estar triste, pero ante esta etapa lo mejor sería aceptarla y superarla...pero que fácil es hablar, y que complicado cuando se nos presenta...besitos guapa.
Ah y besitos para todos los demás que antes al enviarlo salió volando ;)
Lo cierto es que las apariencias en ocasiones no son reales
Un besazo enorme y gracias por tu texto. Uno debe sentarse a fumar un cigarrillo y pensar en aquellas cosas que no parecen tener importancia.
Pues sí Damian, casi siempre, las cosas más sencillas, a las que no le damos importancia, son las más importantes. Besos.
Entonces llegó el día a día, se quitó su ropa y se bañó como lo hace siempre. Salió del agua y, desnudo, se dió cuenta de que algo le pasaba a la Furia; trató de consolarla y la Furia lo agredió sin piedad. El día a día, acostumbrado como estaba a las cosas de cada día, pensó que la Furia tenía un fondo de tristeza y trató de comprenderla. Sin embargo la Furia no cesaba en su agresión.
El día a día, desnudo y con todo el cuerpo marcado, se retiró a curarse sus heridas.
Esto pasó un día y otro. Un año y otro.
La Furia a veces se quitaba su ropa para nadar y en alguna ocasión llegó a coincidir con el día a día. Hubo momentos de comprensión, hubo descubrimiento. El día a día vió que efectivamente la Tristeza había equivocado su ropaje. Pero lo equivocaba constantemente, porque también se ponía el traje de la Ingratitud como sin darse cuenta. Jamás, en esos momentos de encuentro, le dijo al día a día que entendía su posición, que perdonase por las heridas, que no lo podía evitar... El día a día salió del lago y se puso la ropa sin mirar... El día a día se vistió de Tristeza. La Tristeza se vistió de... ¡qué más da! se volvió a equivocar, seguro.
Qué fácil es, Zoraida, echar la culpa sobre los demás. Qué fácil es vestirse con la ropa de la traición, la hipocresía...
Todos en algún momento nos ponemos un disfraz.
Precioso cuento, un beso
En ocasiones, para protegernos nos ocultamos tras un disfraz...un beso Bardinda.
No se porque la gente se empeña en esconder la tristeza,creo que es cosa de debiles.Las lagrimas que no se derraman quedan por dentro y no es nada bueno para uno ni para nadie...
No se podría generalizar anónimo, en el sentido de que estoy de acuerdo que cuando la tristeza existe es bueno llorar,y reconocerla,comunicarla, no esconderla debajo de la alfombra, pero yo creo que también es bueno querer salir de esa etapa,y en este caso no es que nos pongamos exactamente un disfraz, sino que hacemos un esfuerzo por ver otras cosas maravillosas que nos puede dar el día a día...y sí, pueda que poco a poco vayamos sonriendo aunque nuestro corazón esté triste...aunque en este cuento, la tristeza se esconde detrás de la furia, y sí que es cierto que hay casos de personas que las ves siempre enfadadas y lo que realmente están es tristes...por eso, pienso que cada persona responde de diferente forma ante una misma situación...y el cuento intenta que se llegue a comprender, a ver más allá de la furia, porque quizás tendemos a prejuzgar a la gente según una actitud...
Saludos.
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