martes, 30 de septiembre de 2008

Un manojo de estrellas...





Hoy quiero hacer un brindis, por todos vosotros, Ayshane, Alexana, Amelie, Azabache, Bardinda, Blau,Campurriana, Chuspi, Contrahecho,Damian,Dintel, Escorpiona, Erik,Frabisa,Fito, Groucho, Glora, Hache xx, Hawkeye,J.mares, Juan,Kuka,Littlemore,Lizanowsky, Las cosas de Lua,LLuvia, Miguelo,Moderato, Natacha, Nohelia, Patrulich,Pinkies,Sine Die, Sebas,Soñadora,Toñi,Trini, Zoraida,... que con vuestros comentarios me acompañáis,y porque vuestros rincones son un lugar mágico, donde la imaginación, las sonrisas, los sentimientos,la cultura, la ternura, el día a día, el corazón, se dan rienda suelta... hoy os quiero regalar,a vosotros y a todos los que me visitáis en silencio, mi deseo de que siempre podáis alcanzar las estrellas, para que cada vez que el sol descanse,sea esa fiel luz, la que os acompañe...

domingo, 28 de septiembre de 2008

Una sonrisa interior...





Cuándo utilizarla: Cuando no tengas nada que hacer.

Primer paso: Respira con la boca
” Relaja la mandíbula inferior y deja que tu boca se abra apenas ligeramente. Empieza a respirar con la boca pero no profundamente. Permite simplemente que el cuerpo respire a fin de que se vuelva más y más superficial y cuando sientas que la respiración de ha vuelto muy superficial y tu boca está abierta y la mandíbula relajada, todo tu cuerpo se sentirá muy relajado.

Segundo paso: Siente una sonrisa
En ese momento empieza a sentir una sonrisa, no en tu cara sino por todo tu ser, y serás capaz de hacerlo. No es una sonrisa que viene de los labios; es una sonrisa existencial que simplemente se extiende por dentro. Prueba y verás en qué consiste, porque no se puede explicar. No hace falta sonreír con tus labios, con la cara, sino precisamente como si estuvieras sonriendo desde la barriga, como si la barriga estuviera sonriendo.
Además es una sonrisa, no una carcajada, por tanto es muy suave, delicada, frágil como si una pequeña rosa se abriera en la barriga y la fragancia se extendiese por todo el cuerpo

Una vez has sabido en qué consiste esta sonrisa, puedes permanecer feliz durante las 24 horas del día, y cada vez que sientas que estás perdiendo esa felicidad cierra los ojos simplemente y atrapa otra vez esa sonrisa que ella estará ahí. A lo largo del día puedes atraparla tantas veces como quieras." Siempre está allí”...Es un tipo de magia ;)

jueves, 25 de septiembre de 2008

Arreglar El Mundo...







Un científico, que vivía preocupado con los problemas del mundo, estaba resuelto a encontrar los medios para aminorarlos. Pasaba sus días en su laboratorio en busca de respuesta para sus dudas.
Cierto día, su hijo de seis años invadió su santuario, decidido a ayudarlo a trabajar. El científico, nervioso por la interrupción, le pidió al niño que fuese a jugar a otro lado.
Viendo que era imposible sacarlo, el padre pensó en algo que pudiera entretenerlo.
De repente se encontró con una revista, en donde había un mapa con el mundo, justo lo que precisaba. Con unas tijeras, recortó el mapa en varios pedazos y junto con un rollo de cinta, se lo entregó a su hijo diciendo:
- “Como te gustan los rompecabezas, te voy a dar el mundo todo roto para que lo repares sin la ayuda de nadie.”
Entonces calculó que al pequeño le llevaría 10 días componer el mapa, pero no fue así. Pasadas algunas horas, escuchó la voz del niño que lo llamaba calmadamente:
- "Papá, papá, ya hice todo, conseguí terminarlo".
Al principio el padre no creyó en el niño. Pensó que sería imposible que, a su edad, hubiera conseguido componer un mapa que jamás había visto antes. Desconfiado, el científico levantó la vista de sus anotaciones, con la certeza de que vería el trabajo digno de un niño. Para su sorpresa, el mapa estaba completo.
Todos los pedazos habían sido colocados en sus debidos lugares. ¿Cómo era posible?¿Cómo el niño había sido capaz?
– “Hijito, tu no sabías cómo era el mundo, cómo lo lograste?”
– “Papá, yo no sabía cómo era el mundo, pero cuando sacaste el mapa de la revista para recortarlo, ví que del otro lado estaba la figura del hombre. Así, que dí vuelta a los recortes, y comencé a recomponer al hombre, que sí sabía como era.” - “Cuando conseguí arreglar al hombre, dí vuelta a la hoja y ví que había arreglado al mundo.”

lunes, 22 de septiembre de 2008

Tal Vez...




Tal vez yo voy a envejecer muy rápido, pero lucharé para que el día haya valido la pena.
Tal vez sufra innumerables desilusiones en el transcurso de mi vida, pero haré que ellas pierdan la importancia delante de los gestos de amor que encontré.
Tal vez yo no tenga la fuerza para realizar todas mis ideas, pero jamás me consideraré un derrotado.
Tal vez en algún instante yo sufra una terrible caída, pero no me quedaré mucho tiempo mirando para el suelo.
Tal vez un día el sol deje de brillar, pero entonces ire a bañarme en la lluvia.
Tal vez yo sea engañado muchas veces, pero no dejaré de creer que en algún lugar alguien merece mi confianza.
Tal vez con el tiempo yo reconozca que cometí muchos errores, pero no desistiré de seguir recorriendo mi camino.
Tal vez yo nunca consiga ver un arco iris, pero aprenderé a diseñar uno aunque sea dentro de mi corazón.
Tal vez hoy me sienta débil, pero mañana recomenzaré, aunque sea de manera diferente.
Tal vez yo me deprima por no saber la letra de aquella canción, pero estaré feliz con las otras capacidades que sí poseo.
Tal vez no tenga motivos para grandes conmemoraciones, pero no dejaré de alegrarme con las pequeñas conquistas.
Tal vez yo no sea exactamente quien me gustaria ser, pero pasaré a admirar a quien soy.
Y si todavía no me convencí de esto, es porque como dice aquel dicho “todavía no llegó el fin”
Porque al final no habrá ningún “tal vez” y sí la certeza de que mi vida valió la pena y yo hice lo mejor que podía.

jueves, 18 de septiembre de 2008

Las Heridas...




Erase una vez un joven con un carácter peculiarmente violento.
Su padre le dio una bolsa de clavos y le dijo que clavara un clavo en la cerca del jardín cada vez que perdiera la paciencia y se peleara con alguien. El primer día, llego a clavar 37 clavos en la cerca.
Durante las semanas siguientes aprendió a controlarse, y el número de clavos colocados en la cerca disminuyo día tras día: había descubierto que era más fácil controlarse que plantar clavos. Finalmente, llego el día durante el cual el joven no sujetó clavo alguno en la cerca.
Entonces fue a ver a su padre y le dijo que había conseguido no clavar ningún clavo durante todo el día.
Su padre le dijo entonces que quitara un clavo de la cerca del jardín por cada día durante el cual no hubiera perdido la paciencia.
Los días pasaron y finalmente el joven pudo decirle a su padre que había quitado todos los clavos de la cerca.
El padre condujo entonces a su hijo delante de la cerca del jardín y le dijo:
- "Hijo mío, te has portado bien, pero mira cuantos agujeros hay en la cerca del jardín. Esta ya no será como antes. Cuando te peleas con alguien y le dices algo desagradable, le dejas una herida como esta. Puedes acuchillar a un hombre y después sacarle el cuchillo, pero siempre le quedará una herida. Poco importa cuantas veces te excuses, la herida verbal hace tanto daño como una herida física.

martes, 16 de septiembre de 2008

Todos Somos Especiales...





Cuentan que en una carpintería hubo una vez una extraña asamblea.
Fue una reunión de herramientas para arreglar sus diferencias.
El martillo ejerció la presidencia, pero la asamblea le notificó que tenía que renunciar. ¿La causa? Hacía demasiado ruido!.Y, además, se pasaba el tiempo golpeando.
El martillo aceptó su culpa, pero pidió que también fuera expulsado el tornillo; dijo que había que darle muchas vueltas para que sirviera de algo.
Ante el ataque, el tornillo aceptó también, pero a su vez pidió la expulsión de la lija.Hizo ver que era muy áspera en su trato y siempre tenía fricciones con los demás.
Y la lija estuvo de acuerdo, a condición de que fuera expulsado el metro que siempre se la pasaba midiendo a los demás según su medida, como si fuera el único perfecto.
En eso entró el carpintero, se puso el delantal e inició su trabajo.
Utilizó el martillo, la lija, el metro y el tornillo. Finalmente, la tosca madera inicial se convirtió en un fino mueble.
Cuando la carpintería quedó nuevamente sola, la asamblea reanudó la deliberación.
Fue entonces cuando tomó la palabra el serrucho, y dijo:- "Señores, ha quedado demostrado que tenemos defectos, pero el carpintero trabaja con nuestras cualidades.Eso es lo que nos hace valiosos. Así que no pensemos ya en nuestros puntos malos y concentrémonos en la utilidad de nuestros puntos buenos".
La asamblea encontró entonces que el martillo era fuerte, el tornillo unía y daba fuerza, la lija era especial para afinar y limar asperezas y observaron que el metro era preciso y exacto.
Se sintieron entonces un equipo capaz de producir muebles de calidad. Se sintieron orgullosos de sus fortalezas y de trabajar juntos.

viernes, 12 de septiembre de 2008

La niña y el acróbata...






Era una niña de ojos grandes como lunas, con la sonrisa suave del amanecer. Huérfana siempre desde que ella recordara, se había asociado a un acróbata con el que recorría, de aquí para allá, los pueblos hospitalarios de la India. Ambos se habían especializado en un número circense que consistía en que la niña trepaba por un largo palo que el hombre sostenía sobre sus hombros. La prueba no estaba ni mucho menos exenta de riesgos.

Por eso, el hombre le indicó a la niña:

-Amiguita, para evitar que pueda ocurrirnos un accidente, lo mejor será que, mientras hacemos nuestro número, yo me ocupe de lo que tú estás haciendo y tú de lo que estoy haciendo yo.

De ese modo no correremos peligro, pequeña.

Pero la niña, clavando sus ojos enormes y expresivos en los de su compañero, replicó:

-No, Babu, eso no es lo acertado. Yo me ocuparé de mí y tú te ocuparás de ti, y así, estando cada uno muy pendiente de lo que uno mismo hace, evitaremos cualquier accidente

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El universo de las emociones, Málaga
Sueña y alcanzarás tus ilusiones...