
No hace tantos años, bueno quizás sí, digamos unos quince...el caso es que acortar distancias ha sido siempre una inquietud, y por aquellos años me escribía con esos amigos que por motivos de Kilómetros no podía ver, pero que a través del papel estaban siempre conmigo. Cada amigo era diferente, y se merecía ese papel, ese sobre diferente...cerca de mi casa había una librería especializada en ellos, entrar en ese lugar era como entrar en el mundo de las emociones, donde cada papel habla por si solo...papeles y sobres de colores, cada uno con su tacto diferente, con dibujos diferentes, incluso con un olor diferente...esas características que los hacía especiales te hacían pensar en alguien especial...Me pasaba un buen rato escogiendo...éste para Carlos, éste para Alex, éste para Yola, éste para Carmen. Ahora el medio ha cambiado, usamos papel electrónico, pero no por ello menos especial...Desde aquí puedo personalizar mis mensajes, puedo ponerle música, color, tipo de letra...tengo todo lo necesario para que ese mensaje sea único porque va dirigido a una persona y todas las personas somos únicas...
















